La actividad de estos días está siendo muy intensa. Estamos en la cuarta semana de excavación y ahora es cuando el trabajo comienza a acumularse.

David e Iria siguen ocupados con los pozos de la tumba de Henenu. Hoy han acabado de limpiar y documentar el que abrieron ayer, localizado en la cámara funeraria. Además de constatar niveles de incendio, hallaron fragmentos de sarcófago, así como materiales más comunes (madera, textiles, etc.).

Los epigrafistas por su parte consiguieron unir nueve fragmentos de una estela. Es posible que la tumba de Henenu tuviera un total de cuatro estelas localizadas en puntos específicos. Esta idea ya fue planteada por Winlock pero gracias al trabajo de Carlos y Sika estamos cerca de poder confirmarla.

También avanza la excavación en el patio de Ipi. Mohamed ha abierto nuevas cuadrículas y está estudiando estratos muy interesantes. Ha tomado muestras de la arena para análisis posteriores y esperamos con ellos entender mejor la ocupación de esta área del patio.

El trabajo en la E1 sigue centrándose en despejar la cámara que desemboca en el corredor. Antar, uno de nuestros mejores trabajadores, es el encargado de romper las grandes rocas que inundan la sala. La gran sorpresa ha sido hallar el inicio de un corredor que desciende hacia el interior de la montaña. Esto ya nos da información muy valiosa acerca de la arquitectura de la tumba.

El equipo de restauración casi está al completo, lo que facilita mucho todas las tareas que tienen que hacer. Por la mañana temprano estuvieron trabajando con fragmentos de estelas en la tumba de Henenu. Lo curioso es que identificaron restos de pegamento en algunas de las piezas, seguramente intentos de Winlock de unir estos fragmentos que, finalmente, se romperían con el paso del tiempo. Después del descanso del desayuno, se quedaron en la tumba de Ipi donde continuaron con la humidificación del papiro. Luego, junto con Fathi, comenzaron a unir fragmentos de shabtis de campañas pasadas.

Por la tarde, Sika revisa más de dos mil fotografías de más de quinientos fragmentos inscritos procedentes de la tumba de Henenu. Ahora mismo se encarga de identificar cada uno de los fragmentos, tarea que espera terminar en uno o dos días. Después tendrá que tratar de unir el mayor número de piezas posibles. Probablemente terminará esto en España, ya que desafortunadamente tanto ella como Carlos se marchan este próximo domingo.