Imagen: Patricia Mora Photography
En el día de descanso el equipo decidió visitar la región de Naqada, famosa sobre todo por el yacimiento que da nombre a una serie de fases arqueológicas y tipológicas empleadas, entre otros, por Flinders Petrie en su categorización de culturas prehistóricas. Aunque sabíamos que la necrópolis predinástica (con restos de otros periodos posteriores también) era inaccesible, visitamos la zona de la pirámide menor de Naqada (o “de Nebut”). Esta construcción forma parte de un conjunto de monumentos de menor entidad que las pirámides funerarias y constituye un ejemplo de la monumentalización del paisaje por parte de la corona en el Reino Antiguo (i.e. reinado de Huni) con una motivación ideológica y económica importante. De hecho, estas estructuras siguen siendo la base de un debate significativo y equipos como el dirigido por el investigador Richard Bussmann en Zawiyet Sultan trabajan para recopilar más evidencia y precisar aún más la naturaleza de estos edificios.

Sin embargo, Naqada y la zona circundante (hasta la vecina Deir el-Ballas) son también famosas por la producción cerámica, sus alfares y especialistas que, a lo largo de los años, han mantenido este arte y fuente económica en el seno de sus familias y aldeas. En la aldea de Toukh hemos podido visitar el taller del alfarero Higazi Alí, quien nos ha recibido con la hospitalidad característica egipcia y nos ha explicado el arte y negocio de su familia mientras nos enseñaba el uso del torno de pie y los tipos de recipientes que puede producir. Además, nos ha mostrado los dos hornos donde producen los contenedores a un ritmo de 110 grandes vasijas o 200 pequeñas de una sola vez. Como siempre, los desplazamientos a distintos rincones de Egipto nos recuerdan que más allá de los libros uno puede encontrar evidencias muy vistosas del uso de métodos antiguos, a pesar del paso de los siglos. Algunos ejemplos de estos momentos inamovibles en el tiempo son el transporte en burro, el uso del shaduf para hacer llegar el agua a los canales o la producción de cerámica. Para aquellos que se dedican al estudio de la cerámica egipcia el conocimiento del sistema Viena es imprescindible, aunque observar el proceso de producción actual ayuda a comprender muchos aspectos de las antiguas técnicas empleadas.

A la vuelta del viaje a Naqada algunos han aprovechado para visitar el templo funerario del rey Seti I, situado en el margen entre el cementerio de El-Tarif y Dra Abu el-Naga. Justo en este rincón del paisaje de Luxor se amontonan experiencias tan diversas como la mezquita local del West Bank, el templo funerario de Seti, el cementerio moderno de El-Tarif, la necrópolis antigua de los Intefs y el cruce vigilado por la policía y transitado por miles de turistas al año hacia el Valle de los Reyes. Aquellos que se han desplazado hasta el templo han disfrutado de este rico monumento en inscripciones e iconografía y han vuelto al hotel en los famosos tuk-tuk del West Bank.











