El trabajo en el yacimiento parece que se duplica por momentos. Suele ocurrir que, cuando comienza a verse el final de la campaña, el número de tareas no hace más que aumentar.

En la tumba de Henenu, Sergio ha ido por la mañana para explicar a parte del equipo algunas nociones básicas de fotogrametría. Daniel ha sido el encargado de realizarla en la parte del patio que comenzó a excavarse ayer. Mientras, ya delimitadas las primeras cuadrículas que van a excavarse, los trabajadores han comenzado a eliminar los primeros estratos de tierra superficial.

En Ipi se ha continuado excavando la cámara subsidiaria. Ya podemos confirmar que la cámara estaba dividida en dos espacios distintos y que es mucho más grande de lo que pensamos. Tenemos restos de un pozo funerario que comenzó a realizarse, pero nunca se acabó, y muy cerca hemos encontrado más restos humanos y cerámicos.

Elsa ya ha terminado de analizar los textiles más importantes que extrajimos del depósito de momificación y ha empezado con otros hallados en contextos muy próximos. Por su parte, Manuel y Enrique se han centrado hoy en el análisis de varias bolsas de huesos humanos que fueron hallados en la campaña de 2018.

En la E1, Raúl sigue documentando la estratigrafía de la tumba. La cantidad de arena y piedras, que colapsa la cámara, ralentiza el trabajo. Sin embargo, la excavación avanza a buen ritmo a pesar de que una gran roca, a la que hemos bautizado como «Marisa», dificulta el proceso.

Por la tarde, algunos miembros del equipo han ido a Luxor a un plan muy distinto al habitual. David y Jaume han ido a cortarse el pelo, pero a la manera «egipcia». No solo ha habido tijeras y maquinillas implicadas, sino también hilo y fuego. Desde luego este país no para de sorprendernos y brindarnos experiencias de todo tipo.
































































