Dagi fue un alto oficial de Mentuhotep II que vivió a finales de la Dinastía XI y comienzos de la XII. Se cree que acumuló numerosos cargos administrativos durante su vida, incluyendo el de visir. Su tumba en el Asasif es una de las pocas del Reino Medio que conserva decoraciones en los pasajes de los corredores. Hoy, por fin, hemos abierto su tumba.

Durante esta campaña no vamos a excavar en la tumba de Dagi y, por lo tanto, el equipo de conservación podrá centrarse en la restauración de las pinturas murales. Es por eso por lo que todo el equipo al completo ha visitado la tumba, para iniciar las pruebas pertinentes y planear un plan adecuado.

Justo en frente, en la tumba de Henenu, David terminó de limpiar las cámaras anexas e Iria continúa registrando algunos pequeños hallazgos. En dos días, esperamos poder iniciar la excavación del patio.

En Ipi, la mañana ha empezado con Antonio, Carmen y Bea terminando el cribado de todos los restos orgánicos que aparecieron en la entrada de la cámara subsidiaria. Mohamed ha comenzado a excavar el interior de la cámara. Aunque es pronto para afirmarlo con total seguridad, parece que pueden observarse dos espacios distintos.

Elsa continúa trabajando con los textiles del depósito de momificación. Está siendo capaz de distinguir distintas manufacturas en los tejidos e identificando algunos fragmentos que parecen pertenecer a la misma pieza.

En la E1, Nisha, Sergio y Raúl continúan con la excavación de la cámara interna de la tumba. La excavación es muy compleja debido a la cantidad de arena y fragmentos de roca, por lo que avanza despacio, manteniendo todas las medidas de seguridad.
Al final del día Reed, Ella, Lily, Jaume y Bea visitaron el templo de Hatshepsut. Aunque vemos este maravilloso monumento todos los días desde el yacimiento, nadie lo había visitado durante esta campaña. Los miembros del equipo se quedaron atónitos ante las famosas escenas que representan la expedición del Punt. Además pudieron visitar la segunda terraza, cosa que ninguno había tenido la oportunidad de hacer anteriormente. Aunque siempre hay mucho trabajo que hacer, es importante recordar lo afortunados que somos de estar aquí y tomarnos nuestro tiempo para apreciar el patrimonio cultural que nos rodea.











