A primera hora de la mañana ya esperaba ansioso nuestro rais, Ali Farouk, para seguir de cerca algunos de los trabajos más complicados en el complejo de Ipi (TT 315). En la jornada anterior, el equipo se había esforzado en la preparación de la cadena de trabajo que intervendría en el desmantelamiento del sarcófago de Ipi, una de las joyas artísticas del arte funerario de principios de la dinastía XII en Tebas; el rais sabía de la importancia de estos primeros pasos, sobre todo en el arranque y la verificación de que todo el procedimiento (i.e., retirada de cada fragmento, transporte al pasillo principal, catalogación y restauración inicial) y esperaba imponer un ritmo de trabajo que permitiese la retirada de las piezas con total seguridad. En nuestro trabajo en la cámara del sarcófago de Ipi, la prioridad absoluta es la seguridad de nuestros trabajadores e investigadores y tomamos todas las precauciones necesarias para el trabajo de esta índole.

En el complejo de Djari (TT 366) hemos continuado con el análisis de las condiciones de la estructura, muy afectada por el tipo de caliza blanda (tafla) y por la tendencia natural de la colina, que ejerce presión sobre la fachada. Entre otras tareas, se ha examinado dónde se colocarán nuevos testigos de yeso para controlar otras fracturas y se ha valorado qué espacios requieren una actuación prioritaria, de modo que podamos atender aquellas zonas donde la pintura, el mortero o yeso requieran respuesta inmediata. Además, hemos discutido –junto a nuestra fotógrafa– el plan de acción con la documentación fotográfica en detalle y el empleo de la cámara multiespectral en aquellas escenas que requieran un análisis más profundo. Además, Antonio ha aprovechado para revisar el conjunto de conos funerarios hallados en campañas anteriores que espera preparar para su publicación.

En cuanto a la tumba TT 315, el equipo andaba expectante por iniciar la retirada de algunos de los fragmentos del sarcófago de Ipi y, con ello, empezar su reconstrucción. Este trabajo va a constar de dos fases, con una primera fase de retirada de los fragmentos sueltos, lo que nos llevará la campaña entera, y una segunda fase de desplazamiento de la caja del sarcófago –sin los fragmentos sueltos– para poder limpiar el resto de la sala y documentarla para una mejor interpretación de este espacio. Bajo la atenta mirada del rais Ali y de Miguel, nuestro arqueólogo experto en bloques y piedra, se han transportado fuera de la cámara sepulcral los primeros fragmentos. O bien de modo manual por parte de los obreros o mediante el uso de un trineo con eslingas y cinchos con matraca, cada fragmento ha sido retirado con cuidado, documentado y preparado para su posterior sesión de restauración manual, que permite un primer tratamiento directo y sencillo del bloque. Arantxa y Sameh, nuestro inspector de restauración, se han dedicado a estudiar cada fragmento y considerar los diversos problemas a confrontar en esta labor.

Al final de la mañana hemos recibido la visita de nuestros colegas de la misión italiana de la Universidad de Pisa en Dra Abu el-Naga (MIDAN), que se encuentra excavando en las tumbas TT 14 y MIDAN 05 en esta necrópolis. La misión, dirigida por el prof. Gianluca Miniaci, ha visitado el complejo de Djari y ojeado las pinturas recientemente destapadas, lo que ha permitido plantear algunas preguntas y discusiones interesantes sobre la decoración de las tumbas tebanas de este periodo y del Reino Medio.











