Esta mañana hemos tenido una jornada plena de actividad con numerosas tareas y muy buenas sensaciones. El equipo GIS se ha dirigido, con la colaboración de Mohamed (uno de los dos inspectores asignados para esta campaña) al asentamiento de El-Tarif, donde ha estado recogiendo puntos de referencia para la construcción de nuestro Modelo de Elevación Digital (o DEM, como se suele abreviar), que nos permitirá comprender el uso del territorio en más detalle.

Para este trabajo, Jesús y Kate (pronto se les unirá José Pérez) han llevado a cabo un plan de trabajo de varios días en los que visitarán las principales zonas de la necrópolis tebana, incluyendo no sólo El-Tarif sino Dra Abu el-Naga, Sheikh Abd el-Qurna, Asasif South e incluso la zona de Karnak en la orilla oriental. Usan un geolocalizador GNSS Trimble R12 que conecta con una red satélite de corrección de datos a tiempo real y que nos permite tomar puntos para nuestra propia red y la de otros colegas de una manera sencilla y ágil.

Por otro lado, nuestros arqueólogos se han enfrentado a las primeras decisiones en el trabajo de limpieza del pasillo transversal. Mientras José Alba y Laura buscaban la roca madre (y, por lo tanto, el suelo original de la tumba de Djari) rodeados por los textiles especiales que cubren las pinturas de la tumba, otros trabajadores dirigidos por el rais seguían descendiendo en la esquina sur del complejo. La limpieza de los escombros (modernos en su mayor parte) de esta zona nos permitirá recuperar la fachada saff completa y visualizar mucho mejor uno de los pilares enterrado desde hace años; de hecho, tanto la publicación de Winlock como la obra de Porter & Moss no reconocen este espacio complementario en sus planos. La limpieza del pasillo transversal ha dejado ver, al final del día, un suelo de caliza blanca frágil, lo que requiere pensar en su recuperación y evitar cruzar por el mismo.

En cuanto a la tumba de Dagi, la limpieza de la sección este del pasillo transversal ha empezado con la retirada de los estratos más superficiales (sobre todo con relleno de lluvias torrenciales o fragmentos caídos de los muros o del techo) y la búsqueda de la roca madre, que puede que encontremos mañana jueves.

Esta mañana los miembros del equipo de conservación han visitado Djari para colgar las telas protectoras que habían preparado el día anterior para la limpieza del suelo. En cuanto a la tumba de Dagi, la conservación continua con la documentación de objetos especiales, sobre todo fragmentos decorados del muro; además, se ha estado discutiendo los elementos iconográficos que se han venido observando. Hasta ahora se han reconocido numerosas piezas que parecen pertenecer a un friso con decoración geométrica y con motivos hekher que sirven para delimitar las otras escenas. Eso nos ha permitido comparar fragmentos de pinturas murales que se preservan en Dagi y que muestran probablemente diferentes artistas puesto que se distinguen diversas técnicas estilísticas. Es interesante observar como diferentes manos habrían contribuido a la decoración de este complejo; nuestro colega Jaume ha comentado a los diversos miembros el significado de los jeroglíficos.

En discusiones con Raúl y Antonio, han comenzado a examinar las diversas capas de mortero que quedan en los muros. Es interesante ver que se identifican incluso hasta cuatro capas de mortero preparatorio. Seguramente, se llevaron a cabo para nivelar y preparar la superficie para la pintura. Considerando que una de las tareas es identificar la posición original de los fragmentos, los miembros del equipo de conservación intentarán aprender aspectos de los artesanos del pasado para desarrollar métodos parecidos.












