Imagen: Patricia Mora photography
Los trabajos en nuestra concesión continúan a buen ritmo y con la tranquilidad que ofrece la necrópolis tebana en estos meses. En la zona de Asasif se encuentran trabajando ahora mismo el equipo de la Universidad de Estrasburgo (con colaboraciones con IFAO y CNRS en el complejo TT 33 de Pedamenopet) y el equipo egipcio del Ministerio de Turismo y Antigüedades (en la zona de El-Birabi, cerca del muro norte del templo del valle de Hatshepsut). Hacia el este, cercanos a la zona cultivada, se desarrollan también los trabajos del equipo francés del Ramesseum y la misión española apostada en el templo funerario de Thutmosis III, dirigida por nuestra colega Myriam Seco (de la Universidad de Sevilla). Todos estos equipos cuentan con la cercanía de las vacaciones de Navidad y trabajan sin descanso para ir cerrando tareas, clarificando los resultados y preparando las memorias debidas al Ministerio egipcio al final de la campaña. En este ambiente disfrutamos cada día del desarrollo de los trabajos de restauración y conservación o los estudios específicos –como las guirnaldas y flores de Daniel– que venimos realizando en las tumbas de Ipi y Djari, sabiendo que se trata de un absoluto privilegio trabajar en esta región.

En cuanto al sarcófago de Ipi, los trabajos por desmantelarlo avanzan lentamente, sobre todo debido a la envergadura de la pieza. Las 12 toneladas del bloque de piedra caliza blanca de gran calidad –excavado y transportado desde otro lugar hasta la tumba del visir en Deir el-Bahari– ofrecen cierta resistencia a ser deconstruido, sobre todo si tenemos en cuenta que se debe seguir un orden muy particular en base a las fracturas atestiguadas en la pieza. Además, la caja de canopos en piedra, que se encuentra sujeta al lado frontal del sarcófago, también supone un reto en términos de desmontaje y transporte al pasillo principal. Si en el día de ayer se sacó uno de los lados de la caja de canopos casi directamente, hoy se ha necesitado toda una mañana para desmontar la segunda pieza de la caja y prepararla para trasladarla al pasillo principal. Los obreros, que conocen la dificultad de ciertas piezas, han visto hoy la complejidad de mover este bloque de 700 kg y han agradecido que se tomaran las medidas necesarias –como debe ser para mantener la seguridad de todo el equipo y de los fragmentos del sarcófago– y se desarrollaran los preparativos para subirla en el día de mañana, jueves.

En cuanto a la documentación e inventariado en esta tumba, Rebekah y Raúl continúan recibiendo los fragmentos del sarcófago y aplicando la cadena de trabajo que habíamos decidido originalmente. Esta cadena incluye el siglado del fragmento cuando aún está in-situ (sin afectar la decoración de la pieza), la retirada del mismo al pasillo superior (a veces con las complicaciones evidentes de los bloques de gran envergadura) y luego su posterior examen y fotografiado. Este proceso permite crear un mapa con la información topográfica de los fragmentos en cada uno de los lados (incluso para aquellos que aparecieron en otros lugares de la cámara funeraria) y tomar notas de los detalles más característicos e importantes de cada fragmento.
Mientras, nuestros restauradores en la tumba de Djari han continuado con el tratamiento de uno de los muros (i.e. muro S del pilar D de la fachada) para terminar de consolidar la pared y comprobar que los morteros utilizados funcionan correctamente. Si el empleo de este mortero funciona como las pruebas, eso significará que podemos proceder a reparar con un ritmo importante el resto de paredes con daños.

Y mientras los restauradores continuan con sus tareas, nuestra fotógrafa Patricia se encarga de documentar cada una de las escenas de las pinturas murales, de modo que queden registradas las condiciones previas al trabajo de restauración. Para ello, las diversas pinturas y los espacios murales así como el programa iconográfico y epigráfico ha sido dividido en secciones, que están siendo analizadas por Antonio para conseguir documentar todos y cada uno de los detalles de estas representaciones características de la dinastía XI en Tebas.











