Como es tradición ya, los equipos de arqueólogos y egiptólogos de campaña en Luxor aprovechan el viernes para dividirse en grupos y realizar todo tipo de planes. Algunos prefieren el bienestar del hotel o casa donde se alojan, dormir un poco más y desayunar con calma, antes de dedicarse a seguir trabajando el resto de la jornada. Otros, sobre todo los que llegan a Egipto por primera vez, aspiran a visitar todos los monumentos posible para disfrutar y aprender del día libre. Sea como sea, a todos nos viene bien un día de descanso, salir a dar una vuelta y recuperar fuerzas para la nueva semana que se iniciará mañana sábado.

En la mañana, bien temprano, uno de los grupos del equipo ha salido disparado a las 7:30am para poder disfrutar de la buena luz en el templo funerario de Ramsés III en Medinet Habu. Este edificio es bien conocido por su monumentalidad, el gran portal de acceso integrado en una estructura de corte oriental conocida como “migdol”, los patios majestuosos con estatuas del monarca representado en su naturaleza osiriana y el sofisticado programa decorativo. Entre otras escenas, destacan las celebraciones religiosas (e.g. procesión de Amón-Ra), las ofrendas a los dioses (e.g. el rey ante los dioses Amón y Mut) o las intervenciones militares (e.g. pueblos del mar, recuento de manos y falos del enemigo, prisioneros de Nubia y Asia, etc.). En esta ocasión, Antonio ha acompañado a las dos estudiantes que obtuvieron las becas UAH y AEDE para conocer este edificio bien conocido por los documentos de la época ramésida. En los mismos se habla de la importancia económica de su tesoro o de la primera huelga de la historia, queja organizada por los obreros de Deir el-Medina consternados por no haber recibido su salario en raciones.

Por otro lado, otros han marchado a la ciudad de Luxor donde han aprovechado para realizar pequeñas compras personales y resolver algunos encargos para el equipo. Compras sencillas como unos botes de agua destilada o alcohol o la búsqueda de brochas de un tamaño particular no son tan viables como podría parecer a simple vista en el fin de semana egipcio. Estas salidas, en cualquier caso, son bien aprovechadas para visitar tiendas de libros, acceder a los templos de Karnak y Luxor o buscar regalos típicos (pañuelos, cerámica, vidrio, telas) para la familia al regresar tras el final de la campaña.











