Imagen: Patricia Mora Photography

En el día de hoy se ha unido al grupo nuestro colega Daniel Sánchez Mata, catedrático de Botánica de la Universidad Complutense de Madrid y profesor asociado a la Universidad de Harvard. Daniel ha llegado para dedicar unos días al estudio de restos vegetales hallados en las excavaciones de los años anteriores. Dos de los hallazgos más interesantes fueron un ramillete de flores y unas guirnaldas realizadas con un esmero inusitado, que aparecieron depositados a la entrada de una de las tumbas subsidiarias en el complejo del visir Ipi (TT 315). Con el estudio, documentación y posterior publicación de estos hallazgos esperamos poder incorporar información de carácter botánico al conocimiento de los rituales funerarios egipcios.

Imagen: Patricia Mora Photography

Por otro lado, en la cámara funeraria de Ipi existe un nivel de complicidad entre Miguel y los trabajadores que pocas veces hemos visto. Nuestro experto en piedra disfruta estudiando el sarcófago y seleccionando el orden más apropiado de desmantelamiento pieza a pieza mientras que los trabajadores ofrecen su mejor versión en los momentos de mayor esfuerzo y dificultad. Sin duda alguna, estamos ante un grupo de trabajadores de gran experiencia, pasión por su trabajo y que manejan las técnicas de transporte de grandes bloques. 

Imagen: Patricia Mora Photography

Una de las piezas que hemos retirado hoy ha sido un bloque de 650 kg que procedía de la esquina sureste del sarcófago, es decir, de parte de los pies y del frontal. Además, se extendía hacia el suelo del sarcófago, por lo que el fragmento desmantelado en el día de hoy presenta parte de estas tres secciones de su cuerpo.

Imagen: Patricia Mora Photography

En el complejo de Djari, el equipo de conservación ha dedicado la mañana a organizar las intervenciones individualmente y afrontar diversos objetivos a la vez. Mientras Reed y Sameh aplicaban un mortero estructural a uno de los muros con más problemas y daños, Jaume y Ella seguían infiltrando el mortero que servirá de consolidante en aquellas zonas que han perdido parte de su materia y han quedado huecas y Arantxa ha continuado con la restauración de los grandes fragmentos de mortero caídos en el suelo y recogidos en las últimas campañas.