Día de descanso para el equipo que, aprovechando las horas libres y la llegada del calor, se ha dividido en tres grupos para sacarle el máximo rendimiento a esta jornada sin trabajo. Para algunos, la arqueología, conservación y epigrafía ha dejado paso a unas horas de esparcimiento y diversión en la piscina; los que conforman este grupo decidieron pasarlo en grande frente al Nilo tomando algo refrescante y echando unas horas entre el agua y las tumbonas de las instalaciones del Hilton Luxor Hotel.

Otro grupo, sin embargo, sin querer sacrificar la posibilidad de pasar la tarde en la piscina, inició más temprano su viaje con una visita al templo de Karnak para disfrutar de las primeras horas –algo más frescas– y regodearse en la contemplación y comprensión de la arquitectura y programas textuales y decorativos de un culto que, sobre todo en el Reino Nuevo, consiguió alcanzar el estatus nacional.

Por último, un tercer grupo de los investigadores prefirió quedarse en el hotel trabajando en tareas atrasadas o adelantando trabajo. Parte de este grupo decidió disfrutar de una visita rápida al siempre impactante templo de Ramsés III en Medinet Habu, por supuesto todo ello acompañado de una buena limonada fría y la siempre agradable compañía del personal del Café Maratonga frente al templo.
En definitiva, un gran día para descansar y prepararnos para la semana de trabajo intenso y lleno de sorpresas que de seguro nos va a deparar este lugar tan enigmático como la necrópolis tebana.











