Tumba de Ipi (TT 315)

El complejo funerario del visir Ipi (también denominado MMA 516) se construyó en la parte central de la colina de Deir el-Bahari, alejado de otros complejos como los de Khety (TT 311) y Henenu (TT 313). Su localización en la necrópolis podría deberse a que el visir Ipi parece que ostentó su cargo años después que Khety y Henenu, probablemente en los primeros años del reinado de Amenemhat I, o a que los arquitectos de su complejo prefirieron una zona aún sin monumentos y con unos estratos geológicos de buena calidad para la construcción funeraria.

El complejo de Ipi fue excavado inicialmente en 1921-1922 por la misión del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, dirigida por el egiptólogo Herbert Winlock. Un grupo de 400 trabajadores dirigido por los arqueólogos consiguieron revelar una de las grandes tumbas de la zona, la del visir Ipi, además de detectar otras estructuras subsidiarias en el monumento (véase plano del complejo).

A pesar de las excavaciones intensas del Museo Metropolitano, Winlock no halló los muros de entrada del complejo, por lo que no sabemos qué longitud llegó a tener el patio de este complejo. Debió tener un tamaño similar a las tumbas de Khety o Henenu, con un ancho estimado de unos 24 m. Winlock tampoco menciona si encontró restos de la capilla clásica de acceso al complejo, aunque el equipo MKTP espera encontrar una estructura de ese tipo a los pies de la colina, allá donde se cierre el perímetro del patio. Entre otras estructuras subsidiarias, Winlock halló una tumba de algún subordinado o familiar, probablemente usurpada por un tal Meseh, donde se encontró un conjunto de papiros escritos por un propietario de tierras tebano, Heqanakht, a su familia. Además, la misión americana halló un depósito de momificación intacto, del que se estudiaron algunas piezas. En abril de 2017 el equipo del MKTP consiguió localizar este depósito y, para sorpresa de todos, estaban colocadas in-situ la mayoría de las piezas encontradas hace ahora casi un siglo. En el interior la tumba presenta una distribución conocida por otras tumbas, con un pasillo principal donde una pequeña cámara subterránea guardaba maquetas funerarias de madera, una cámara de culto al difunto Ipi y, escondido bajo el pavimento de esta sala, un tunel inclinado que llevaba hasta la cámara funeraria. En este espacio el elemento más significativo y particular era el sarcófago, con inscripciones religiosas en su interior, que se había construido para pertenecer escondido de la vista bajo el pavimento de la propia cámara funeraria.

En cuanto al propietario de la tumba, Ipi fue probablemente el sucesor de Meketre como “supervisor de la casa” y “tesorero”, aunque sus cargos más importantes aparecen en un ataúd quizás vinculado a su persona (colección privada) y en su sarcófago (in-situ en TT 315). Sin embargo, la posibilidad de que una serie de visires procedentes de Bershah ocuparan el puesto a principios de la Dinastía XII podría mover las fechas de Ipi hacia mediados del reinado de Amenemhat I. Entre sus numerosos títulos, Ipi ostentó los siguientes cargos: