Tumba de Henenu (TT 313)

El complejo funerario de Henenu (también denominado MMA 510) se encuentra situado al oeste de la necrópolis; es una de las estructuras más amplias construidas en esta zona, donde también se encuentra la tumba del tesorero real Khety (TT 311). Su posición al oeste de la mayoría de tumbas de la época parece indicar que habría sido de los primeros monumentos construidos en la zona junto al de Khety, respetando el espacio más al oeste de la colina, asociado con el recinto del templo de Mentuhotep II.

El complejo funerario de Henenu tiene un patio bastante amplio de unos 20 m de ancho por unos 90 m de largo, con dos estructuras bastante significativas. La primera de ella es una capilla de adobe y piedra, excavada en 1910-1911 por Howard Carter, situada a la entrada en el complejo. Este elemento arquitectónico encuentra un antecedente en una capilla similar construida a la entrada de algunos complejos funerarios de mediadios de la Dinastía XI en el cementerio de El-Tarif. El segundo elemento de relevancia en el patio es el conjunto monumental de escalones esculpidos en la piedra con el ancho de todo el patio y que aproximan al visitante a la entrada del hipogeo. En el interior, la tumba de Henenu presenta una compleja estructura de numerosas cámaras y múltiples pozos y espacios subsidiarios que serán estudiados en detalle. En el trabajo de excavación y estudio de este complejo, principalmente de su interior, han surgido numerosos fragmentos con escenas y textos en relieve y pintados que deben proceder, seguramente, de varias estelas y sarcófagos que fueron depositados en el interior de la tumba.

En cuanto al dueño de la tumba, Henenu es uno de los altos cargos más antiguos atestiguados en Tebas. En las fuentes escritas aparece como asesor real hacia finales de la Dinastía XI, en la época en la que Mentuhotep II consiguió la reunificación de todo el país. En unos linos pertenecientes a la reina Miyet, esposa de Mentuhotep, Henenu aparece nombrado con el título de jmj-r(A) pr. También aparece en una inscripción en la roca en Wadi Shatt er-Rigal (cerca de Gebel el-Silsilah) y probablemente en un relieve del templo de Mentuhotep II. Sin embargo, es en su tumba donde se atestiguan la serie de títulos más completa: