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Documentando tras la excavación
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Cada vez más calor…

Con 45 °C en Luxor hoy tuvimos con diferencia el día más caluroso de la semana. Esto hizo que la mayoría de nuestros miembros del equipo buscaran un lugar de trabajo a la sombra donde refugiarse del sol, ya fuera bajo la jaima o dentro de las tumbas. Así, Sebastián y Raúl prepararon un pequeño estudio fotográfico en una de las cámaras del TT 313, donde instalaron una mesa, un fondo, luces y todo un equipo de cámaras. Pasaron gran parte de la mañana fotografiando los hallazgos textiles más delicados y las bolsas de natrón más llamativas, de la anterior temporada de excavación. En contraste, Sergio y Ana pasaron el día en el exterior, colocando puntos, midiendo las cuadrículas y preparando una nueva unidad de excavación en la parte inferior del patio de Henenu, donde no existía sombra alguna.

Mientras tanto, en la parte superior del patio de Henenu, Kelly estuvo tomando fotos de los estratos excavados hasta ahora y supervisando la excavación de las calas en las esquinas noroccidental y nororiental. Debido a lo abrupto que es el terreno en el patio de Henenu y a su inclinación, los trabajadores se colocaron en fila para poder pasarse los escombros entre sí hasta llegar a la zona de vaciado. Una vez allí, por si algún objeto más pequeño se hubiera pasado por alto, las tierras son tamizadas cuidadosamente.

En el patio de la TT 315 nuestro arqueólogo Mohamed ha estado trabajando en el área de excavación ubicada en la fachada oeste, donde ha ampliado la zanja para analizar las capas y estructuras recientemente descubiertas de una manera apropiada. Aparte de esto, Mohamed también estuvo a cargo de la documentación del sarcófago en la cámara funeraria de Ipi con la cámara infrarroja. Además, un día más, nuestra conservadora, Rawda, estuvo limpiando y consolidando las piezas más delicadas, como el cartonaje, la madera decorada entre otros, dejando unos resultados sorprendentes especialmente por su color tan llamativo.

Después de dos semanas en la excavación, además, empezamos a preguntarnos como llegaban hasta allí nuestros trabajadores, hasta que despejamos la duda. La entrada de una tumba llena de motocicletas, también buscando la sombra, nos permite suponer que hay ciertos monumentos que funcionan como aparcamiento. ¿Qué pensarían los antiguos egipcios de esto?

Al llegar a casa después de una calurosa jornada, como todos los días, recibimos la afectuosa bienvenida de nuestro amigo Antoñito, un perro que vive en el hotel y que nos acompaña a todas partes; es un miembro más del equipo. El paso de nuestro moudir por el hotel ha dejado tanta huella que nuestro amigo se llama así en su honor.

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